La menopausia es una etapa transformadora en la vida de una mujer, marcada por cambios hormonales significativos que pueden impactar profundamente su bienestar general. Sin embargo, la creciente investigación sugiere que la microbiota intestinal juega un papel fundamental en esta transición, ofreciendo nuevas vías para el alivio de los síntomas a través de la modulación de la dieta, particularmente con la inclusión de fermentos y probióticos. Mira en este artículo lo que se ha descubierto al respecto.
Menopausia: síntomas y su impacto
La transición menopáusica, que generalmente ocurre entre los 45 y 55 años y dura en promedio 7 años, es el resultado del envejecimiento reproductivo natural, caracterizado por una disminución en los niveles de estrógeno y progesterona. Estos cambios hormonales pueden desencadenar una variedad de síntomas y afecciones que afectan la calidad de vida:
• Síntomas Vasomotores: Incluyen sofocos y sudores nocturnos, que pueden variar en severidad.
• Síntomas Genitourinarios: Como atrofia y sequedad vaginal, e incontinencia urinaria.
• Cambios en el Estado de Ánimo: Depresión y ansiedad son comunes.
• Alteraciones Cognitivas: Conocidas como «niebla cerebral».
• Trastornos del Sueño: Las mujeres menopáusicas a menudo se quejan de problemas para dormir, con una prevalencia de hasta el 54%, siendo los sofocos, el estrés y la ansiedad son factores clave que afectan el sueño.
• Salud Ósea: Disminución de la densidad mineral ósea (DMO) y mayor riesgo de osteoporosis y fracturas.
• Salud Gastrointestinal y Metabólica: Alteraciones en la regulación del apetito, aumento de peso, problemas de digestión (dolor abdominal, hinchazón, náuseas, estreñimiento, indigestión) y un mayor riesgo de enfermedades cardiometabólicas (como obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares).
• Salud Vaginal y Oral: Disminución de Lactobacilli vaginales y un aumento del riesgo de periodontitis.

La microbiota intestinal en la menopausia
La microbiota intestinal, una vasta comunidad de microorganismos en el tracto gastrointestinal, es un actor clave en la salud humana. La composición de esta microbiota está influenciada por el sexo y cambia a lo largo de la vida en respuesta a factores como los perfiles hormonales. La disminución del estrógeno durante la menopausia afecta la microbiota, lo que a su vez puede contribuir a las condiciones relacionadas con la menopausia.
Un concepto clave es el «estroboloma«, una colección de genes bacterianos en el intestino involucrados en el metabolismo del estrógeno. La modulación del estrógeno a través del estroboloma puede explicar algunas de las diferencias observadas entre mujeres en cuanto a la duración de los síntomas y el riesgo de enfermedades durante la menopausia. La alteración de la microbiota intestinal, o disbiosis, está presente en mujeres con síndrome menopáusico y se asocia con un mayor riesgo de enfermedades.
Fermentos y Probióticos: Tus aliados para una menopausia más llevadera
La modulación terapéutica de la microbiota intestinal mediante el uso de prebióticos y probióticos representa un enfoque prometedor para controlar los síntomas menopáusicos, ofreciendo alternativas no hormonales a la terapia de reemplazo hormonal (TRH).
Kéfir y Menopausia: Una alternativa natural para múltiples síntomas
El kéfir es una bebida de leche fermentada utilizada como prebiótico natural durante siglos. Contiene altos niveles de aminoácidos, proteínas, fósforo y calcio, lo que le confiere una gran calidad nutricional. Su consumo regular se ha asociado con numerosos beneficios:
• Mejora del Sueño y el Estado de Ánimo: Estudios demuestran que el kéfir tiene efectos positivos en los trastornos del sueño, la depresión y la calidad de vida en mujeres posmenopáusicas. Puede reducir las molestias gastrointestinales que a menudo interfieren con el sueño.
• Salud Ósea: El kéfir y sus péptidos (KPs) pueden reforzar la estructura ósea y reducir los riesgos de fractura. Los KPs han demostrado prevenir la pérdida ósea inducida por la deficiencia de estrógeno, incluso independientemente de la suplementación con calcio, aumentando la densidad mineral ósea y mejorando la microarquitectura ósea.

• Salud Gastrointestinal y Metabólica: Ayuda a mantener un sistema digestivo saludable, reducir las molestias gastrointestinales y modular el metabolismo lipídico.
• Salud Vaginal: Contribuye a una flora vaginal saludable durante la menopausia.
Otros fermentos y probióticos clave para la menopausia
Más allá del kéfir, otros fermentos y cepas probióticas como los lactofermentados, han mostrado efectos beneficiosos:
• Lactobacillus (otras cepas) y Bifidobacterium: Son las cepas probióticas más importantes y comúnmente utilizadas.
◦ L. acidophilus: Ha mostrado mejoras en la densidad mineral ósea y la microarquitectura ósea. Sin embargo, un estudio reciente no encontró un impacto significativo en la DMO, pero sí estabilizó los marcadores de recambio óseo.
◦ L. intestinalis YT2: Ayudó a recuperar la disbiosis intestinal inducida por la ovariectomía y mejoró síntomas como la sensibilidad al dolor, el comportamiento depresivo, la deposición de grasa y la pérdida ósea en ratas.
◦ L. gasseri CP2305: Mejoró las puntuaciones generales, vasomotoras, somáticas y sicológicas en mujeres premenopáusicas.
◦ L. rhamnosus GR-1 y L. reuteri RC-14: Mejoraron la flora vaginal y la salud urogenital general en mujeres posmenopáusicas.

◦ L. helveticus: Se ha demostrado que aumenta el calcio sérico y disminuye la parathormona, lo que sugiere una mejor absorción intestinal de calcio.
◦ L. reuteri: Puede reducir la pérdida de densidad de masa corporal volumétrica total en mujeres mayores con osteopenia.
◦ L. plantarum 3547: Aumentó la DMO en mujeres que consumían yogur enriquecido.
◦ Probióticos multiespecie: Mezclas de Bifidobacterium y Lactobacillus han demostrado reducir la grasa visceral y subcutánea, la circunferencia de la cintura y mejorar los marcadores cardiometabólicos (ácido úrico, glucosa, insulina) en mujeres posmenopáusicas con obesidad.
• Vegetales: Una alta ingesta puede mejorar el perfil lipídico, el peso corporal y el IMC.
• Semillas de Lino: Mejoran la integridad intestinal, los perfiles lipídicos y reducen el peso corporal y el IMC. El mucílago de linaza mejoró la sensibilidad a la insulina.
• Grosellas Negras: Beneficios para la salud ósea al mejorar la absorción de calcio y preservar la DMO.
• Soja y productos de soja: La fibra de soja soluble en agua ha mostrado beneficios para la salud ósea. Una dieta vegana baja en grasas con soja cocida (1/2 taza al día) redujo significativamente los sofocos severos. Los isoflavones de soja combinados con Lactobacillus sporogenes mejoraron los síntomas menopáusicos.
¿Cómo actúan los fermentos y probióticos para aliviar los síntomas de la menopausia?
Los probióticos ejercen sus efectos beneficiosos a través de varios mecanismos:
• Regulación Hormonal:
◦ Estroboloma y β-glucuronidasa: Las bacterias intestinales secretan β-glucuronidasa, una enzima que reactiva el estrógeno conjugado inactivo, permitiendo su reabsorción en la circulación sanguínea y su retorno al hígado. Esto influye en los niveles circulantes de estrógeno y su homeostasis en el hospedador.
◦ Conversión de Fitoestrógenos: La microbiota intestinal puede convertir los fitoestrógenos (compuestos vegetales similares al estrógeno, como los de la soja) en análogos de estrógeno más biodisponibles y con mayor actividad estrogénica/antiestrogénica.
• Mejora de la Función de Barrera Intestinal: La menopausia puede aumentar la permeabilidad intestinal. Los probióticos mejoran la función de la barrera intestinal, reduciendo la inflamación sistémica y la activación inmunológica asociadas con diversas enfermedades.
• Producción de Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC): Los probióticos fermentan la fibra dietética para producir AGCC como butirato y propionato. Estos tienen efectos inmunorreguladores y antiinflamatorios, y pueden mejorar la resistencia a la insulina.
• Metabolismo del Calcio y Salud Ósea: Los lactobacilos y bifidobacterias pueden aumentar la disponibilidad de calcio manteniendo un pH bajo en el intestino y facilitando la liberación de minerales de iones insolubles. También influyen en la absorción de calcio y en la regulación de las células óseas.
• Modulación Inmune: Reducen las citocinas proinflamatorias y modulan las células T reguladoras, lo que es beneficioso para la salud ósea y la reducción de la inflamación.
• Impacto en Neurotransmisores: Algunos probióticos, conocidos como «psicobióticos», pueden secretar metabolitos neuroactivos como el ácido γ-aminobutírico (GABA), que pueden influir en el sistema nervioso central y mejorar los trastornos emocionales como la ansiedad y la depresión.
¿Cómo y cuándo consumir los fermentos y probióticos?
Tomar probióticos una vez no te hará sentir mejor. Para mantener los beneficios de los probióticos, se requiere una administración a largo plazo.
• Kéfir: En un estudio, se administró 500 mL de kéfir diariamente (250 mL por la mañana y por la noche) durante 30 días.
• Dosis de Probióticos: Una dosis de al menos 1 x 10^9 CFU/día (unidades formadoras de colonias por día) mostró un aumento más significativo en la DMO en algunos estudios.
• Alimentos Ricos en Prebióticos: Incluye la ingesta de vegetales (400 g/día en un estudio de 21 días), semillas de lino (40 g durante 12 semanas) o mucílago de linaza (10 g/día durante 6 semanas), grosellas negras (durante 6 meses) y soja cocida (1/2 taza diaria durante 12 semanas).
En general, la suplementación con probióticos y prebióticos se considera segura en adultos sanos. Sin embargo, se debe tener precaución en pacientes críticos, postoperatorios, hospitalizados o inmunocomprometidos. Aunque algunos estudios de Lactobacillus acidophilus mostraron una disminución en los niveles de calcio sérico en el grupo probiótico, los valores se mantuvieron dentro del rango fisiológico normal.
La investigación emergente subraya el papel fundamental de la microbiota intestinal en la modulación del equilibrio hormonal y la influencia en los síntomas menopáusicos. La modulación de la microbiota a través de la ingesta de fermentos como el kéfir y suplementos de probióticos y prebióticos ofrece vías prometedoras y no hormonales para aliviar los síntomas menopáusicos, como los sofocos, la inflamación y los problemas metabólicos, además de mejorar el sueño y el bienestar general. Aunque la evidencia de estudios en humanos es aún limitada en algunas áreas, y se necesita más investigación para aclarar los mecanismos subyacentes y determinar las intervenciones más efectivas, el potencial de estos aliados naturales es innegable. Adoptar un enfoque centrado en la microbiota intestinal podría allanar el camino para tratamientos más efectivos y personalizados para los desafíos de salud asociados con la menopausia.

Domenico Pavone en Biólogo, MSc en Agronomía y Dr. en Biología Celular. Docente, investigador y emprendedor en microbiología y biotecnología. Prepara y consume fermentos a diario como hobbie, investigando su origen, preparación y beneficios con base en evidencia científica.


